Hollywood Netflix

Cada 28 de junio se celebra el Día Internacional del Orgullo LGTB (Lesbianas, gais, trans y bisexuales). Este día, pero en 1969, tuvieron lugar los famosos disturbios de Stonewall, marcando el inicio del movimiento LGTB moderno. La importancia de la televisión en el proceso de normalización va más allá de que nos sintamos representados en ella. La visibilidad que supone una serie exitosa es gigantesca, pudiendo llegar a millones de personas y haciendo que se cuestionen sus creencias. Por todo ello hacemos un listado de series que disfrutar este mes y cualquier otro, para que os las apuntéis y veamos que otra manera de normalizar es posible. Allá vamos.


Sense8: Producción de las hermanas Wachowski (Matrix). Una serie muy ambiciosa (demasiado para Netflix incluso), que conecta a ocho desconocidos en diferentes puntos del mundo. Esta conexión les permite sentirse, comunicarse, etc. Entre estos sensates se encuentra Nomi, una mujer trans hacker y lesbiana que vive en San Francisco con su novia, y Lito, un actor gay que oculta su sexualidad por miedo a que la homofobia hunda su carrera. Esta serie explora la sexualidad, las relaciones humanas, la aceptación de uno mismo, el amor… Las hermanas Wachowski (ambas mujeres trans), saben abordar una temática diversa y una visibilidad muy pocas veces vista. Netflix no vio rentable el enorme presupuesto que suponía realizar la serie y decidió cancelarla. Todo un movimiento apareció en redes sociales para que la renovara y, aunque no fue así, decidió darle un final en formato película.


Please Like Me: Josh Thomas es el creador y el propio protagonista de esta comedia australiana que comienza con la salida del armario de su personaje. Josh tiene que vivir su nueva identidad a la vez que trata de ayudar a su madre después de que ésta intente suicidarse. Esta serie cuenta la homosexualidad en la veintena, a la vez que toca la dificultad de las relaciones amorosas, las apps de ligues, la importancia de la amistad, y las enfermedades mentales.


Orange is the New Black: Fue uno de los primeros grandes éxitos de Netflix. Esta ficción carcelaria da inicio con Piper, una chica que está felizmente con un chico y tiene una vida de «ensueño» hasta que le llega una carta judicial que la obliga a entrar en prisión por haber sido cómplice de narcotráfico junto a su ex-novia. En la cárcel conocemos a personajes como Alex, Nicky, Boo, e incluso Sophia, una mujer trans interpretada por la famosa activista Laverne Cox, que consiguió ser la primera actriz trans de la historia en ser nominada a un premio Emmy.

 


Special: Como en Please Like Me, esta serie está protagonizada por su propio creador, Ryan O’Connell. Esta comedia está basada en sus propias memorias, la vida de un joven gay que tiene parálisis cerebral e intenta hacer su vida trabajando como bloguero, haciendo amigos, conociendo chicos… Esta serie muestra el añadido de la dificultad de tener diversidad funcional y pertenecer al colectivo LGTB, todo con un toque de humor negro.


SKAM (Todas sus versiones): La serie noruega ha llegado tan lejos que ha conseguido repartir su marca por el mundo con diferentes versiones: Skam España, Italia, Francia, etc. En todas ellas se sigue la historia de una pandilla de chicos y chicas que se enfrentan a cuestiones que llegan en la adolescencia: la sexualidad, las relaciones sociales y sentimentales, la amistad, el racismo… En todas sus versiones cuenta con una temporada centrada en un personaje homosexual, en todas un chico (incluyendo la original) excepto en la española, que es una chica bi la que protagoniza la temporada, Chris.


Killing Eve: Está basada en las novelas de Luke Jennings. Cuenta la vida de dos mujeres: Eve, una agente del Mi5 que está frustrada y quiere dar un giro a su vida y carrera; y Villanelle, una asesina en serie internacional que se topa con la primera. Villanelle es una chica joven, lesbiana y soviética, que se enamora de Eve, la agente encargada de capturarla. Eve se va dando cuenta de que la relación amor-odio que tiene con Villanelle le gusta…


Grace & Frankie: Protagonizada por, ni más ni menos que, Jane Fonda y Lily Tomlin. Esta comedia cuenta la historia de dos mujeres de más de setenta años cuyos maridos salen del armario y revelan que llevan más de cuarenta años viéndose en secreto. Ellas dos, para sobrellevarlo, deciden irse a vivir juntas dejando a un lado todo lo que las diferencia para formar una bonita amistad. Esta serie de Netflix es toda una reivindicación por la falta de personajes mayores en televisión que narre sus vidas, su amor… en especial de personajes LGTB, que parecen inexistentes en la ficción.


Chilling Adventures of Sabrina: Desde un inicio, el loco y tenebroso mundo de Sabrina ha estado lleno de representación LGTB llevada desde la más absoluta normalidad. Los brujos y brujas no parecen tener ningún prejuicio sobre la identidad de género y la orientación afectivo-sexual. Sabrina está rodeada de personas pertenecientes a la comunidad LGTB, no solo su primo Ambrosse (bi), también uno de sus mejores amigos Theo, que descubre que es un chico trans y toda la pandilla le ayuda a dar los grandes pasos hacia su identidad. ¡Alabado sea Satán!


Supergirl: Esta serie del arrowverso ha marcado un antes y un después en lo que al género de superheroes se refiere. Alex, la hermana de Kara (Supergirl) es lesbiana, y en el desarrollo de la serie se va creando esta historia. Esa temática, en las primeras temporadas de la serie ya era rompedora, porque las ficciones de este tipo no suelen incluir este tipo de personas (si es verdad que las series de DC si suelen hacerlo, como con Sarah Lance), pero después fue más allá. Con la introducción de Nia Nal, se creó la primera superheroína trans de la historia de la televisión, dando un paso muy importante.


Merlí: Tanto la serie original como su spin-off, Merlí: Sapere Aude, han supuesto un boom tanto a nivel nacional como internacional. La serie trata los temas cotidianos a través de la filosofía, demostrando lo importante que es la materia a día de hoy. Y entre estos temas están la homosexualidad, la bisexualidad y la identidad trans.


The 100: Esta serie empezó siendo un producto que apuntaba a un drama adolescente más, pero según fue avanzando se convirtió en lo mejorcito de ciencia ficción de la televisión actual. La historia distópica nos muestra una sociedad en la que el feminismo y la igualdad racial es real. No es que no solo no haya diferencias de este tipo, sino que para todos los personajes es normal tener lideres femeninos, masculinos, negros, blancos, pertenecientes al colectivo LGTB, etc. Su protagonista es una mujer joven y bisexual, que es una líder natural de su pueblo y nadie pone en cuestión su género o sexualidad: es la normalidad al cuadrado.


Batwoman: Con esta serie pasa parecido a su hermana de pantalla, Supergirl. Batwoman, tanto en los comics como en la pequeña pantalla es una mujer lesbiana, prima de Batman, que se tiene que poner el traje para salvar Gotham. Poco a poco, Kate se va dando cuenta de que, además de salvar a los inocentes, quiere representar una esperanza para su comunidad, tanto cuando se pone el traje, como en su día a día como Kate.


Hollywood: es la nueva serie estrenada por Ryan Murphy (American Horror Story) y gira en torno al Hollywood de los años 40, y lo que se escondía tras el glamour de la industria cinematográfica: racismo, homofobia, misoginia… La historia empieza siendo real, pero luego Murphy nos hace la pregunta: «¿y si esto hubiera sido de otro modo?». Y así da voz a todos los que se tuvieron que ocultar en la década y vivir en una mentira para poder ser aceptados, como Rock Hudson que, a diferencia de en la serie, tuvo una vida miserable e infeliz por no poder ser quien era.


Veneno: Nueva serie de Los Javis (Paquita Salas) que recrea la vida de la mítica vedette conocida con ese pseudonimo: La Veneno. Cristina Ortíz, como se llamaba en verdad, tuvo una vida llena de luces y sombras, pero abrió el camino lo que visibilidad para el colectivo trans en España se refiere. Ella fue descubierta por el programa de Pepe Navarro mientras ejercía la prostitución y se convirtió en un icono de la televisión. Comedia y drama se mezclan perfectamente en esta serie que es todo un homenaje a Cristina.


Euphoria: la serie protagonizada por Zendaya es un acercamiento radical y sin censura a la época más conflictiva de nuestras vidas: la adolescencia. La protagonista es una adolescente que vuelve de desintoxicación. A parte de su adicción, Rue es una bomba de relojería por sus trastornos mentales, algo con lo que ha tenido que convivir desde que era muy pequeña. La representación LGTB es importante, y es que Rue es lesbiana (o bi) y Jules es una chica trans y bi. La forma que narra la historia Zendaya, la delicadeza con la que trata los temas como el ciber acoso, el bullying, el bodyshaming, la transfobia, el machismo, las drogas… la convierte en todo un exitazo.


The Fosters: A pesar de no ser tan conocida como otras de esta lista, la importancia de esta serie es abismal. The Fosters es una serie creada y emitida en ABC Family (una cadena enfocada a la familia). Cuenta la historia de la familia Foster, formada por la pareja de lesbianas Stef y Lena, el hijo biológico de Stef y cinco hijos adoptivos. Esta serie trata temas como la LGTBfobia, el abuso infantil, las drogas, el racismo, el machismo, el sistema judicial… Ganó el elogio de la crítica, dos premios GLAAD y un Teen Choice. The Fosters muestra lo que es una familia homoparental con problemas de familias comunes, normalizando al máximo las familias LGTB, algo que no se ve en otros programas.


Love, Víctor: Ha sido la última en estrenarse. Es una comedia romántica ambientada en el mismo universo que Love, Simon. De hecho, Nick Robinson, que protagonizó la película, es el que produce y narra la propia serie. La ficción se enfoca en Victor, un estudiante nuevo en la escuela Creekwood que hace un viaje de autodescubrimiento y se enfrenta a unos desafíos totalmente diferentes a los que tuvo que hacer frente Simon.


POSE: Es, posiblemente, la que más importancia tenga en la actualidad. Ryan Murphy nos regala un drama rompedor con el reparto con más mujeres trans de la historia de la televisión. ¿Y por qué es tan importante esto? Porque la comunidad trans acumula un 80% de paro, en especial las mujeres trans, que en la mayoría de casos la única salida que les queda es la prostitución. POSE cuenta la historia de los inicios del ballculture en los años 80, con las luchas de voguing y desfiles, purpurina, pelucas y vestidos. También cuenta como para las personas LGTB el único respiro que tenían era en estas familias de los ballrooms. Una serie que pretende mostrar lo que hay detrás de tanta purpurina, con la era del SIDA que diezmaba a la comunidad, de LGTBfobia, racismo y esclavitud sexual. Muy muy necesaria.

 

Y estas han sido nuestras recomendaciones de este años, ¿cuáles habéis visto? ¿Tenéis favoritas?

 

¡Feliz mes del Orgullo!

Por Luis

Sociólogo. En mis ratos libres me gusta ver series y opinar sobre ellas. Además de seriefilo y cinefilo, soy gaymer. Lady Gaga es mi musa y la música mi religión.

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