En 1954 apareció por primera vez este famoso lagarto radioactivo en la película Japón bajo el terror del monstruo, de la mano de la productora Toho, que ha generado más de 30 títulos a lo largo de los años, además de varias cintas de anime e incluso un reboot reciente titulado Shin Godzilla. En 1998 llegó el remake americano de la mano de Roland Emmerich, que cosechó críticas bastante negativas y, hace 5 años, se estrenaba la nueva Godzilla, dirigida por Gareth Edwards (Rogue One: Una historia de Star Wars) y que dio inicio al conocido como «MonsterVerse», un ciclo de películas donde también tiene cabida King Kong, además de muchos otros monstruos.

Godzilla: Rey de los Monstruos nos cuenta como la agencia de criptozoología Monarch custodia a una gran cantidad de seres gigantescos, a los que ellos llaman «Titanes», que permanecen en letargo en múltiples puntos del planeta. Estos seres ancestrales fueron los primeros pobladores de la Tierra, dando lugar a los numerosos mitos y leyendas que hay en las diferentes culturas. Por otro lado, tenemos a un grupo de mercenarios que albergan oscuros planes para el futuro de la humanidad, por lo que liberan a King Ghidorah, un gran dragón de tres cabezas que permanece en la Antártida y que está destinado a ser el Rey de los Monstruos. Pero claro, no contaban con que Godzilla igual estaba de parte de los humanos…

La película arranca de forma interesante, con una premisa ecologista sobre la destrucción del planeta a manos del ser humano, que se encamina directamente a la extinción. Aunque la idea no parece que vaya a ser buena para los terrícolas, al menos en un corto plazo de tiempo, sí que se llega a entender como un sacrificio por un bien mayor. Esto, junto con el drama familiar que se nos presenta provocado por la pérdida de uno de los hijos de la familia protagonista bajo los escombros cinco años atrás, conforma una interesante historia que, sin embargo, acaba algo emborronada por clásicos clichés del género y supuestos chistes que intentan aportar un toque de humor, sin éxito.

Aunque la acción es trepidante durante todo el metraje y las batallas entre los monstruos son espectaculares, adornadas con magníficos efectos visuales, las constantes idas y venidas a ninguna parte hacen que la cinta sea haga un tanto larga, da la sensación que se quiere alargar el chicle más de lo necesario en algunas situaciones. Pero, en resumen, la película es una delicia para los amantes del género y muy entretenida en general, con bastantes homenajes a las películas originales de los años 50 y 60, como la banda sonora o la aparición de míticas criaturas como Rodan o Mothra.

Otro valor añadido son las grandes actuaciones de múltiples rostros conocidos como Vera Farmiga (Bates Motel), Millie Bobby Brown (Stranger Things), Kyle Chandler (First Man), Charles Dance (Juego de Tronos), Bradley Whitford (El Cuento de la Criada) o Thomas Middleditch (Silicon Valley), además Ken Watanabe (Detective Pikachu) o Sally Hawkins (La Forma del Agua) que retoman sus personajes de la anterior Gozdilla. Tras las cámaras tenemos a Michael Dougherty (Krampus, Truco o trato). Debemos tener en cuenta que, tras las muchas referencias a la Isla Calavera, estamos ante la antesala del titánico enfrentamiento que tendrá lugar en 2020 con Godzilla vs. Kong.

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Por Luis

Sociólogo. En mis ratos libres me gusta ver series y opinar sobre ellas. Además de seriefilo y cinefilo, soy gaymer. Lady Gaga es mi musa y la música mi religión.

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